Dr. Guido Guenther Manzano

NEUROLOGÍA CLÍNICA · CDMX

Neurólogo especialista en Herpes Zóster en CDMX

El Dr. Guido Guenther Manzano ofrece diagnóstico preciso y tratamiento personalizado para el herpes zóster y la neuralgia postherpética en Ciudad de México. Consulta especializada en Hospital Ángeles México, Colonia Escandón.

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¿Qué puede causar el herpes zóster?

El herpes zóster es una enfermedad causada por la reactivación del virus de la varicela. Este virus permanece latente en las raíces nerviosas sensitivas tras una varicela en la infancia y puede reactivarse años o décadas después, generalmente cuando las defensas del organismo se encuentran debilitadas.

Al reactivarse, el virus afecta un nervio o grupo de nervios sensitivos y se manifiesta con dolor intenso, piquetes, hormigueo y ardor en la zona inervada por ese nervio, seguidos de la aparición de vesículas características sobre la piel. Puede afectar la zona costal, la localización más frecuente, o la cara, incluyendo el nervio facial y el nervio óptico. En Ciudad de México, el tratamiento debe iniciarse lo antes posible desde el inicio de los síntomas para reducir la duración del episodio y prevenir complicaciones.

Los principales factores que pueden desencadenar la reactivación incluyen el envejecimiento, el estrés prolongado, estados de inmunosupresión, enfermedades crónicas y ciertos tratamientos médicos que reducen la respuesta inmune.

Síntomas y signos de alarma del herpes zóster

El herpes zóster suele desarrollarse en etapas. Reconocer los primeros síntomas permite iniciar el tratamiento antiviral en la ventana terapéutica más efectiva, idealmente en las primeras 72 horas.

Fase prodrómica (días previos a las vesículas)

  • Dolor, ardor o sensación de quemadura en un área localizada de la piel
  • Hipersensibilidad al tacto en la zona afectada
  • Malestar general, febrícula o fatiga

Fase activa (erupción)

  • Aparición de vesículas agrupadas sobre una base eritematosa, siguiendo el trayecto de un nervio
  • Dolor intenso, piquetes u hormigueo en la misma zona
  • Las vesículas evolucionan a costras en 7-10 días

Fase de resolución

  • Desaparición de las vesículas en 2-4 semanas
  • En algunos pacientes, el dolor persiste tras la resolución de la erupción (neuralgia postherpética)

Signos de alarma que requieren evaluación neurológica urgente

  • Vesículas en la punta de la nariz o alrededor del ojo (posible afección del nervio óptico)
  • Herpes zóster en la cara con parálisis facial asociada
  • Dolor o vesículas en el conducto auditivo con vértigo o pérdida de audición (síndrome de Ramsay Hunt)
  • Confusión, fiebre alta o rigidez de cuello
  • Dolor que persiste más de 3 meses tras la resolución de las lesiones cutáneas

Etapas del herpes zóster y complicaciones

¿Cuánto tiempo suele durar el herpes zóster?

El episodio agudo dura habitualmente entre 2 y 4 semanas. La fase más intensa, con mayor dolor y extensión de las vesículas, ocurre generalmente en los primeros 7-10 días. Con tratamiento antiviral iniciado en las primeras 72 horas, la duración y la intensidad del episodio se reducen significativamente.

Neuralgia postherpética: la complicación más frecuente

La neuralgia postherpética es la complicación neurológica más importante del herpes zóster. Se produce cuando el dolor persiste una vez que las vesículas han desaparecido, como consecuencia del daño inflamatorio sobre el nervio afectado. Es más frecuente en personas mayores de 60 años y en quienes no recibieron tratamiento antiviral precoz. El Dr. Guido Guenther Manzano dispone de esquemas farmacológicos específicos, administrados solos o en combinación, que reducen el dolor de forma suficiente como para recuperar una calidad de vida normal.

¿Qué pasa si el herpes zóster no se trata a tiempo?

Sin tratamiento antiviral oportuno, el episodio puede ser más prolongado e intenso, y aumenta el riesgo de desarrollar neuralgia postherpética, complicaciones oculares con riesgo para la visión, o afección del sistema nervioso central en pacientes inmunodeprimidos.

Diagnóstico y tratamiento del herpes zóster en CDMX

El diagnóstico del herpes zóster es fundamentalmente clínico: la distribución característica de las vesículas siguiendo el trayecto de un nervio, junto con el dolor asociado, permite al Dr. Guido Guenther Manzano establecer el diagnóstico en la consulta. En casos atípicos o sin erupción visible, se pueden solicitar estudios de laboratorio para confirmar la presencia del virus.

El tratamiento tiene dos objetivos:

  • Tratamiento antiviral: debe iniciarse idealmente en las primeras 72 horas desde el inicio de los síntomas para acortar la duración del episodio, reducir su intensidad y disminuir el riesgo de neuralgia postherpética.
  • Tratamiento de la neuralgia postherpética: cuando el dolor persiste tras la resolución de las vesículas, existen medicamentos específicos para el dolor neuropático que, solos o en combinación, permiten reducir las molestias hasta recuperar una vida normal.

Adicionalmente, existe una vacuna contra el herpes zóster cuya aplicación se recomienda en personas de 50 años o más, ya que reduce significativamente el riesgo de que el virus se reactive y la probabilidad de desarrollar complicaciones en caso de que el episodio ocurra.

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Hospital Ángeles México · Consultorio 651-A, Torre B, Piso 6

Sobre el especialista

El Dr. Guido Guenther Manzano es neurólogo clínico con más de 15 años de experiencia, formación en España y Alemania, y miembro de la Academia Europea de Neurología.

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Preguntas frecuentes sobre el herpes zóster

El herpes zóster requiere evaluación neurológica urgente cuando las vesículas aparecen en la cara, alrededor del ojo o en el conducto auditivo, cuando se acompaña de parálisis facial, pérdida de audición o vértigo, o cuando hay confusión o fiebre alta. En cualquier caso, cuanto antes se inicia el tratamiento antiviral, mejor es el pronóstico: no esperar más de 72 horas desde los primeros síntomas.

La secuela más frecuente es la neuralgia postherpética: dolor persistente en la zona afectada que puede durar meses o años. Otras secuelas posibles incluyen cicatrices en la piel, pérdida de visión si se afectó el nervio óptico, o parálisis facial en casos de síndrome de Ramsay Hunt. El riesgo de secuelas se reduce considerablemente con el tratamiento antiviral precoz y el manejo neurológico especializado en CDMX.

El estrés prolongado debilita la respuesta inmune del organismo, lo que puede permitir que el virus de la varicela, que permanece latente en los nervios sensitivos, se reactive. No es que el estrés "cause" el herpes zóster, sino que reduce la capacidad del sistema inmune para mantenerlo inactivo. El manejo del estrés forma parte de las recomendaciones preventivas para personas que han tenido episodios previos.

Una persona con herpes zóster activo puede transmitir el virus de la varicela a personas que nunca han tenido varicela ni han sido vacunadas, no el herpes zóster en sí, sino la infección primaria por varicela. El riesgo de contagio existe mientras las vesículas no estén cubiertas por costras. Las personas vacunadas contra la varicela o que ya la han padecido no están en riesgo de desarrollar varicela por este contacto.

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